{"id":670,"date":"2021-08-01T19:00:00","date_gmt":"2021-08-01T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaenraizada.com\/?p=670"},"modified":"2021-08-02T17:42:08","modified_gmt":"2021-08-02T20:42:08","slug":"el-genocidio-de-ruanda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/08\/01\/el-genocidio-de-ruanda\/","title":{"rendered":"El genocidio de Ruanda"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-right\">por Andr\u00e9s Saslavsky<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"464\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/fotoportada-1024x464.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-671\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/fotoportada-1024x464.jpg 1024w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/fotoportada-300x136.jpg 300w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/fotoportada-768x348.jpg 768w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/fotoportada.jpg 1170w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto: UN\/J. Isaac. <a href=\"https:\/\/news.un.org\/en\/story\/2013\/04\/436392-anniversary-ban-honours-victims-and-survivors-rwanda-genocide\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Fuente<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3>Una p\u00e1gina arrancada de los libros de historia<\/h3>\n\n\n\n<p>Si ten\u00e9s menos de 30 a\u00f1os, tal vez nunca te enteraste. Es un tema que no se menciona en ning\u00fan programa educativo de la secundaria ni en las c\u00e1tedras universitarias, as\u00ed como tampoco es un t\u00f3pico de conversaci\u00f3n en bares ni oficinas. Mucho menos en canales de televisi\u00f3n. A\u00fan si ten\u00e9s m\u00e1s de tres d\u00e9cadas sobre la espalda, muy probablemente tampoco tengas conocimiento. Es l\u00f3gico: en 1994, en esta parte del mundo est\u00e1bamos muy enfocados en la opulencia del \u201c1 a 1\u201d, en la reforma de la Constituci\u00f3n Nacional y en que Diego Maradona nos regalara otra alegr\u00eda mundialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Para todo Occidente, \u00c1frica es una tierra demasiado lejana, con conflictos culturales propios, tan enmarcada por las luchas internas que resulta extremadamente dif\u00edcil de comprender. Tal vez por ese motivo el planeta decidi\u00f3 seguir girando con total normalidad, mientras en un peque\u00f1o pa\u00eds ignoto de aquel continente olvidado se desarroll\u00f3 una de las masacres m\u00e1s atroces y s\u00e1dicas de la historia moderna.<\/p>\n\n\n\n<p>El genocidio de Ruanda fue un acontecimiento surreal. Entre abril y julio de 1994, militares, grupos parapoliciales y civiles de la etnia <em>hutu <\/em>se dedicaron a asesinar de la manera m\u00e1s brutal a sus compatriotas de la etnia <em>tutsi<\/em>. Sus propios vecinos y amigos, con quienes alguna vez compartieron charlas, una mesa, un sal\u00f3n de clases, una cerveza o un partido de f\u00fatbol, se convirtieron en victimarios de un plan sanguinario dise\u00f1ado por las altas esferas de la pol\u00edtica local.<\/p>\n\n\n\n<p>La cantidad de cad\u00e1veres cercenados, amontonados en cualquier calle de la peque\u00f1a naci\u00f3n, a\u00fan es motivo de discusi\u00f3n. Para algunos historiadores, la cifra lleg\u00f3 a 500.000. Otros estudios duplican esa cantidad: un mill\u00f3n de seres humanos exterminados. El n\u00famero m\u00e1s aceptado es 800.000 (1). Ser\u00e1 por estas estad\u00edsticas inimaginables que el genocidio de Ruanda es considerado \u201cel Holocausto africano\u201d, aunque esta denominaci\u00f3n tal vez sea una manera sutil de romper la apat\u00eda de los silenciosos libros de historia.<\/p>\n\n\n\n<h3>Esto es Ruanda<\/h3>\n\n\n\n<p>En medio de gigantes territoriales de \u00c1frica como el Congo, Uganda y Tanzania, se esconde una zona monta\u00f1osa de apenas 26.338 kil\u00f3metros cuadrados, que concentra a aproximadamente 12,7 millones de habitantes. All\u00ed estableci\u00f3 sus l\u00edmites la Rep\u00fablica de Ruanda, tambi\u00e9n denominado el \u201cpa\u00eds de las mil colinas\u201d por su accidentada geograf\u00eda, con Kigali como su capital.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/detailed-location-map-of-rwanda-in-africa-1024x967.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-673\" width=\"580\" height=\"547\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/detailed-location-map-of-rwanda-in-africa-1024x967.jpg 1024w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/detailed-location-map-of-rwanda-in-africa-300x283.jpg 300w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/detailed-location-map-of-rwanda-in-africa-768x725.jpg 768w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/detailed-location-map-of-rwanda-in-africa.jpg 1084w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><figcaption>Ruanda en \u00c1frica<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"555\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-672\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto2.jpg 750w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto2-300x222.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption>Divisi\u00f3n pol\u00edtica de Ruanda y pa\u00edses lim\u00edtrofes.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde el siglo XV conviven en esta zona tres etnias: los <em>hutus<\/em> (84% de la poblaci\u00f3n actual), los <em>tutsis <\/em>(14%) y los <em>twa <\/em>(1%, aunque permanecen como una sociedad aislada). Los \u00faltimos en llegar a la regi\u00f3n, los <em>tutsis<\/em>, formaron un Estado alrededor de Kigali, se expandieron y subyugaron a los <em>hutus<\/em> bajo un r\u00e9gimen similar a un mon\u00e1rquico feudal.<\/p>\n\n\n\n<p>La casta dominante controlaba el ganado, las tierras, la pol\u00edtica y las fuerzas militares. Los pertenecientes a la etnia mayoritaria no pod\u00edan acceder al gobierno, pero ten\u00edan la posibilidad de insertarse en el sistema  y, de esta manera, ascender en la pir\u00e1mide social. As\u00ed, un <em>hutu<\/em> que acumulaba suficientes propiedades pod\u00eda llegar a ser considerado un <em>tutsi<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, este sistema social acababa por mezclar ambas etnias. En poco tiempo, \u201chutu\u201d y \u201ctutsi\u201d dejaron de ser denominaciones culturales y pasaron a ser una forma de designaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica: unos eran los pobres y otros, los ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se mantuvo la paz en la civilizaci\u00f3n local hasta que, a finales del siglo XIX, irrumpieron en \u00c1frica los colonizadores. Alemania estableci\u00f3 un protectorado en Ruanda hasta su derrota en la Primera Guerra Mundial. Posteriormente, este territorio pas\u00f3 al control de B\u00e9lgica, lo cual cambi\u00f3 para siempre el destino de esta peque\u00f1a naci\u00f3n africana. En definitiva, este hecho marc\u00f3 el origen de una \u201cgrieta\u201d brutal.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno belga estableci\u00f3 un control estricto sobre la vida cotidiana ruandesa, con privilegio absoluto para los <em>tutsis<\/em>. Por supuesto, las autoridades del pa\u00eds europeo ten\u00edan el problema de no poder distinguir a una etnia de otra a simple vista. Por esta raz\u00f3n, a partir de 1934, los europeos hallaron una \u201csoluci\u00f3n\u201d: un apartado en el documento de identidad que marcaba a fuego al portador. Si pose\u00eda m\u00e1s de diez cabezas de ganado, la persona calificaba como \u201ctutsi\u201d; en caso contrario, se la encasillar\u00eda como \u201chutu\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"600\" height=\"418\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-674\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto3.jpg 600w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto3-300x209.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption>(Documento de identidad Ruand\u00e9s. <a href=\"http:\/\/Documento de identidad ruand\u00e9s. Cr\u00e9ditos a http:\/\/www.preventgenocide.org\/edu\/pastgenocides\/rwanda\/indangamuntu.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Fuente original<\/a>)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Quedaba claro, a esta altura, que pertenecer a una u otra casta ya no ten\u00eda relaci\u00f3n con la cultura ni con las ra\u00edces, sino con el poder adquisitivo. As\u00ed se empez\u00f3 a construir una sociedad polarizada con altos niveles de tensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3>\u201cRevoluci\u00f3n Hutu\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>A partir de la d\u00e9cada del \u201950, Ruanda se sum\u00f3 al resto del continente africano en los procesos de descolonizaci\u00f3n. Fueron los <em>tutsis<\/em>, en su car\u00e1cter de grupo dominante, quienes comenzaron la lucha por la autonom\u00eda del pa\u00eds, pero la mayor\u00eda <em>hutu <\/em>no quer\u00eda quedar fuera de la historia. As\u00ed, ambos bandos crearon sus respectivos partidos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera se gest\u00f3 \u201cRevoluci\u00f3n Hutu\u201d, un movimiento extremista que no s\u00f3lo quer\u00eda el poder, sino desterrar de manera violenta a la minor\u00eda dominante. El primer conflicto se dispar\u00f3 en 1959, cuando un grupo amplio de campesinos <em>hutus<\/em>, armados con machetes y lanzas, atacaron a los <em>tutsis <\/em>y sus propiedades, dejando como saldo 20.000 asesinados y 150.000 personas exiliadas a pa\u00edses lim\u00edtrofes.<\/p>\n\n\n\n<p>Al margen de las consecuencias tr\u00e1gicas, esta sublevaci\u00f3n fue la piedra fundamental para la autonom\u00eda de la naci\u00f3n. El 1\u00ba de julio de 1962, Ruanda declar\u00f3 su independencia, dejando atr\u00e1s la monarqu\u00eda <em>tutsi <\/em>para darle lugar a la democracia de la mayor\u00eda <em>hutu<\/em>. El poder cambiaba de manos mientras las diferencias entre ambas castas se profundizaban cada vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Gr\u00e9goire Kayibanda, l\u00edder <em>hutu<\/em>, se convirti\u00f3 en el primer presidente ruand\u00e9s. Fiel a su partido, encabez\u00f3 un gobierno etnicista y revanchista contra los <em>tutsis<\/em>, quienes se vieron excluidos de la vida p\u00fablica y sufrieron persecuciones sistem\u00e1ticas. \u00bfEl resultado? Miles de ciudadanos atemorizados huyeron de su tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los refugiados <em>tutsis <\/em>en la periferia de Ruanda desbordaban los campos y la subsistencia result\u00f3 insostenible. Las paup\u00e9rrimas condiciones, sumadas al resentimiento contra sus verdugos, forz\u00f3 a los desterrados a organizarse con un solo objetivo: la venganza. De m\u00e1s est\u00e1 decir que no estaban listos para derrocar al presidente ruand\u00e9s, aunque s\u00ed lo pusieron en aprietos mediante peque\u00f1os atentados contra comunidades <em>hutus<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el gobierno de Kayibanda s\u00f3lo supieron responder de una manera: m\u00e1s sangre de los <em>tutsis <\/em>que a\u00fan permanec\u00edan en el pa\u00eds.<br>En este contexto, el conflicto s\u00f3lo pod\u00eda escalar. Con el fin de descomprimir las tensiones, en 1973 Kayibanda fue depuesto (y ejecutado) por el jefe de su Guardia Nacional y nuevo mandatario, Juv\u00e9nal Habyarimana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"658\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto4-1-1024x658.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-676\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto4-1-1024x658.jpg 1024w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto4-1-300x193.jpg 300w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto4-1-768x493.jpg 768w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto4-1.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Juv\u00e9nal Habyarimana. Foto recuperada de <a href=\"http:\/\/a https:\/\/africanquarters.com\/france-drop-probe-into-ex-rwanda-leader-habyarimana-plane-shooting\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aqu\u00ed <\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El flamante presidente gestion\u00f3 con mano dura y fuerte represi\u00f3n a toda oposici\u00f3n, pero hubo un esbozo de inclusi\u00f3n hacia los <em>tutsis <\/em>que demostraran su lealtad al gobierno. Si a esto le sumamos una era de explosi\u00f3n econ\u00f3mica en los \u201880, Habyarimana parec\u00eda ser el indicado para guiar un per\u00edodo de reconciliaci\u00f3n. Las esperanzas, sin embargo, no tardaron en apagarse.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cprimavera\u201d econ\u00f3mica ruandesa acab\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pido de lo que se cre\u00eda. El pueblo sufri\u00f3 las consecuencias y, en los l\u00edmites del pa\u00eds, los <em>tutsis <\/em>refugiados vieron la oportunidad de retomar las hostilidades.<\/p>\n\n\n\n<h3>Poder hutu<\/h3>\n\n\n\n<p>El \u201cclan Akazu\u201d fue un c\u00edrculo cerrado cercano al presidente Habyarimana que lleg\u00f3 a controlar a toda Ruanda desde las sombras. Para la d\u00e9cada de 1990, este peque\u00f1o grupo dominaba el rumbo econ\u00f3mico del pa\u00eds, el ej\u00e9rcito, la polic\u00eda y las empresas m\u00e1s pr\u00f3speras<\/p>\n\n\n\n<p>Al margen de su sospechada corrupci\u00f3n, la fama de esta entidad secreta se vincula con las ideas extremistas que plantaron la semilla del exterminio. El clan Akazu cre\u00f3 el lema \u201cpoder hutu\u201d para recordarle al grupo mayoritario de ruandeses que la reconciliaci\u00f3n con los tutsis no era una posibilidad, al considerarlos \u201cinvasores\u201d, \u201cextranjeros\u201d, \u201capropiadores\u201d y \u201cexplotadores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre de 1990, los tutsis en el exterior, organizados bajo el Frente Patri\u00f3tico Ruand\u00e9s (FPR), invadieron Ruanda y estall\u00f3 la guerra. Desde Akazu no se quedaron quietos y comenzaron a armar la \u201cOpci\u00f3n cero\u201d, un equivalente de la \u201cSoluci\u00f3n final\u201d de los nazis. As\u00ed, mientras importaban armas de asalto y machetes en cantidades exorbitantes, se cre\u00f3 de manera extraoficial el grupo paramilitar \u201cInterahamwe\u201d, integrado por estudiantes, campesinos, trabajadores y desempleados.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico requisito para enlistarse era tener la marca de \u201chutu\u201d en el documento.<br>Al mismo tiempo, con el fin de impregnar el odio en toda la poblaci\u00f3n, se fund\u00f3 en 1993 una de las emisoras radiales m\u00e1s nefastas de la historia. La RTLM tuvo un \u00e9xito rotundo a la hora de difundir los peores sentimientos en la masa, repitiendo constantemente que Ruanda les pertenec\u00eda a los hutus e insistiendo en la necesidad de eliminar a los \u201cinyenzi\u201d (\u201ccucarachas\u201d) para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>En pleno conflicto armado, los pa\u00edses de la regi\u00f3n comenzaron a presionar a Ruanda para hallar una salida pac\u00edfica. El presidente Habyarimana asisti\u00f3 protocolarmente a cada una de ellas, hasta que el 6 de abril de 1994 ya no pudo volver: su avi\u00f3n fue derribado por dos misiles.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"590\" height=\"421\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-677\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto5.jpg 590w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto5-300x214.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><figcaption>(restos del avi\u00f3n en el que viajaba el presidente Habyarimana. La foto original fue recuperada de <a href=\"https:\/\/slate.com\/news-and-politics\/2014\/04\/rwandan-genocide-20th-anniversary-touring-juvenal-habyarimanas-crash-site.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aqu\u00ed<\/a>. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3>El estallido<\/h3>\n\n\n\n<p>En aquel momento, nadie ten\u00eda dudas: los <em>tutsis <\/em>hab\u00edan sido los responsables de asesinar al mandatario. Tiempo despu\u00e9s, esta afirmaci\u00f3n se puso en cuesti\u00f3n: existe la teor\u00eda de que los <em>hutus <\/em>planificaron el atentado. \u00bfEl objetivo? Tener la excusa perfecta para soltar la furia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las matanzas no se hicieron esperar. Las primeras v\u00edctimas fueron los pol\u00edticos que podr\u00edan haber obstaculizado a la \u201copci\u00f3n cero\u201d. El gobierno de transici\u00f3n, liderado por Theodore Sindikubwabo, qued\u00f3 formado exclusivamente por extremistas y, para \u201creestablecer el orden\u201d, se oficializ\u00f3 la grieta: en la Ruanda de 1994 no iba a haber lugar para intermedios, por lo cual toda persona que no se identificara como <em>hutu radical<\/em> ser\u00eda considerada <em>tutsi<\/em>. Y esto inclu\u00eda a los <em>hutus <\/em>moderados, o sea, aquellos con ideas contrarias al asesinato de las \u201ccucarachas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del 7 de abril, los milicianos de la <em>Interahamwe <\/em>tomaron las calles de Ruanda armados con machetes, masacrando s\u00e1dicamente a todo <em>tutsi <\/em>que se cruzara en el camino y organizando retenes en calles, avenidas y rutas, con el fin de cortar la huida de sus v\u00edctimas. Los civiles <em>hutus<\/em>, mientras tanto, recorr\u00edan sus vecindarios con armas precarias en busca de sangre fresca. As\u00ed fue como los ciudadanos participaron en comunidad del genocidio, junto con militares y paramilitares, con la total aprobaci\u00f3n del Estado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto6-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-678\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto6-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto6-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto6-768x432.jpg 768w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto6-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto6.jpg 1706w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>(<a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/mundo\/africa\/20190405\/ruanda-anos-reconstruccion-nacion-desgarrada-genocidio\/388711313_0.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Fuente<\/a>)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Llamaba la atenci\u00f3n que los <em>hutus <\/em>no s\u00f3lo ten\u00edan la intenci\u00f3n de suprimir al \u201cenemigo\u201d, sino de hacerlo con la mayor crueldad posible. Los testimonios son desgarradores: oficiales de la ONU destinados a Ruanda declararon que las mujeres eran violadas, empaladas y mutiladas. Ni siquiera los ni\u00f1os se salvaban: mor\u00edan desangrados o amputados a machetazos, frente a los ojos de sus padres. A veces, los mismos progenitores eran obligados a matarlos. Incluso hab\u00eda v\u00edctimas que pagaban para morir con un disparo en la cabeza y evitarse la horrible agon\u00eda del machete.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre sus estrategias preferidas, los asesinos concentraban en lugares cerrados (iglesias, colegios, etc.) a un gran n\u00famero de v\u00edctimas. Luego clausuraban todas las salidas y los machetes cumpl\u00edan su tarea.<\/p>\n\n\n\n<p>Para fines de abril, la Cruz Roja calculaba que las muertes en Ruanda superaban la barrera de los 100.000. Mientras tanto, el mundo miraba para otro lado.<\/p>\n\n\n\n<h3>Silencio <\/h3>\n\n\n\n<p>En 1993, el general canadiense Romeo Dallaire fue enviado a \u00c1frica como parte de la Misi\u00f3n de Asistencia de las Naciones Unidas para Ruanda (UNAMIR). Con lujo de detalles, el oficial supo anticipar lo inminente tres meses antes del estallido, en un fax enviado a las oficinas de la ONU. Desafortunadamente, el documento fue recibido, le\u00eddo superficialmente y arrojado en alg\u00fan archivero.<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio de la comunidad internacional antes y durante el genocidio fue escandaloso. \u00bfC\u00f3mo se explica que las Naciones Unidas, en pleno desarrollo de las matanzas, haya reducido su contingente en Ruanda? \u00bfPor qu\u00e9 las potencias extranjeras dilataron tanto su intervenci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que no hab\u00eda deseos de detener la masacre. Y no s\u00f3lo por apat\u00eda. Francia, por ejemplo, ten\u00eda di\u00e1logo estrecho con Habyarimana y, en secreto, se opon\u00eda a que los tutsis tomaran el poder. No por cuestiones \u00e9tnicas: en realidad, el gobierno de Fran\u00e7ois Miterrand ten\u00eda cierto temor de perder sus privilegios econ\u00f3micos en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo parecido ocurri\u00f3 con Estados Unidos, pa\u00eds que no s\u00f3lo apoyaba al FPR tutsi, sino que hab\u00eda participado en su entrenamiento y financiaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero por qu\u00e9 tanto silencio por parte de EE.UU., un pa\u00eds hist\u00f3ricamente \u201cadicto\u201d a las invasiones en el extranjero? Por un lado, le conven\u00eda aparentar neutralidad, tomando en consideraci\u00f3n su estrepitoso fracaso en Somalia un a\u00f1o antes (con grandes p\u00e9rdidas humanas, materiales y de prestigio pol\u00edtico internacional). Por el otro, el caos interno en toda \u00c1frica le resultaba beneficioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Las potencias estaban lejos de sentir indiferencia por esta zona del mundo, muy rica en minerales que despiertan la ambici\u00f3n de las naciones desarrolladas. En este sentido, \u00bfqu\u00e9 era preferible para Estados Unidos? \u00bfUn gobierno ruand\u00e9s fuerte y pr\u00f3spero o el desorden interno?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta no es dif\u00edcil: las guerras internas vienen de la mano de pocos controles fronterizos, guerrillas desorganizadas al mando y mayor predisposici\u00f3n a la corrupci\u00f3n. Estos factores siempre son favorables para el contrabando. As\u00ed, las potencias se desligaban de su responsabilidad en tanto esperaban beneficiarse de la exportaci\u00f3n ilegal.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los machetes continuaban saciando su sed de sangre, la ONU no pronunci\u00f3 la palabra \u201cgenocidio\u201d hasta el 17 de mayo, o sea, 41 d\u00edas despu\u00e9s del estallido. La intervenci\u00f3n se hizo esperar a\u00fan m\u00e1s: reci\u00e9n el 22 de junio se aplic\u00f3 la <em>Operaci\u00f3n Turquesa<\/em> para detener las matanzas. Ya no era necesario. Para esa fecha, el FPR estaba ganando la guerra, mientras el Ej\u00e9rcito de Ruanda y la <em>Interahamwe <\/em>hu\u00edan despavoridos del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>El 15 de julio, la guerrilla tutsi tom\u00f3 Kigali y dio por terminado un genocidio que dur\u00f3 102 d\u00edas y que dej\u00f3 una cantidad inconmensurable de cad\u00e1veres en las calles. Pero esto no signific\u00f3 el comienzo de una era pac\u00edfica en la zona de los Grandes Lagos, en donde la tragedia ruandesa tuvo sus r\u00e9plicas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"980\" height=\"670\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-679\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto1-1.jpg 980w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto1-1-300x205.jpg 300w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto1-1-768x525.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><figcaption>(Caravana de soldados, milicianos y civiles hutu escapando en masa hacia Zaire- <a href=\"http:\/\/Cr\u00e9ditos a https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/04\/02\/album\/1554217272_428255.html#foto_gal_13\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Foto original<\/a>)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El desenlace de la guerra deriv\u00f3 en huidas masivas de civiles y milicianos <em>hutus <\/em>hacia el oeste, principalmente a Zaire (hoy, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo). Se calcula que unas 2.000.000 de personas colapsaron los campos de refugiados en el sur del pa\u00eds centroafricano, desatando as\u00ed una cat\u00e1strofe sanitaria de proporciones gigantescas.<\/p>\n\n\n\n<p>El FPR ya ten\u00eda en sus manos a Ruanda, pero no quer\u00eda perder tiempo. La posibilidad latente de que los hutus rearmaran sus fuerzas desde el exterior llev\u00f3 al partido tutsi a tomar medidas extremas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el Frente Patri\u00f3tico Ruand\u00e9s financi\u00f3 a las guerrillas <em>tutsis <\/em>zaire\u00f1as para atacar los campos donde se escond\u00edan los sobrevivientes de la <em>Interahamwe<\/em>. Este enfrentamiento fue uno de los fundamentos de la Primera (1996) y Segunda Guerra del Congo (1998), que se cuentan entre los conflictos m\u00e1s cruentos de la historia de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<h3>Consideraciones finales<\/h3>\n\n\n\n<p>El gran desaf\u00edo de Ruanda desde agosto de 1994 es la reconciliaci\u00f3n. La ONU, ausente en momentos de mayor necesidad, cre\u00f3 en noviembre de ese a\u00f1o el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), con sede en Tanzania. Su funci\u00f3n fue poner en el banquillo a los principales instigadores y responsables de los cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p><br>\u00bfY c\u00f3mo se encarg\u00f3 el pa\u00eds de castigar a los civiles y milicianos que asesinaron a sus vecinos? Para ellos, la Justicia tradicional de Ruanda: el \u201cgacaca\u201d. Este tribunal tribal consist\u00eda en reuniones al aire libre, en donde los acusados se defend\u00edan a s\u00ed mismos. Delante de ellos, nueve \u201cjueces\u201d (ciudadanos comunes con una breve capacitaci\u00f3n) decid\u00edan su suerte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"620\" height=\"413\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto7.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-680\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto7.jpg 620w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/foto7-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><figcaption>(Paul Kagame, fundador del FPR, l\u00edder de la resistencia tutsi y actual presidente de Ruanda. <a href=\"http:\/\/www.cronica.com.mx\/notas\/2017\/1036904.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Foto original<\/a>).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Alrededor de 12.000 \u201cgacacas\u201d juzgaron a unos 850.000 acusados en toda Ruanda. Una justicia bastante precaria para la visi\u00f3n occidental, pero tal vez el camino m\u00e1s corto hacia el perd\u00f3n y el cierre de la grieta entre <em>hutus <\/em>y <em>tutsis<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir\u00f3nicamente, la comunidad internacional puso el grito en el cielo, al considerar esta forma de enjuiciamiento una &#8220;violaci\u00f3n a los derechos humanos de los acusados\u00b7. Gran paradoja: son los mismos pa\u00edses que, ya sea por indiferencia o por intereses oscuros, decidieron arrancar de los libros de historia esta escalofriante p\u00e1gina.<\/p>\n\n\n\n<p>Al tiempo que simulaban una preocupaci\u00f3n paternalista, las potencias mundiales continuaron buscando, hasta la actualidad, la forma de beneficiarse de los recursos naturales de \u00c1frica sin ponerse colorados de verg\u00fcenza.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, Ruanda est\u00e1 en paz y con sus heridas a\u00fan en proceso de cicatrizaci\u00f3n. Un pa\u00eds con memoria que est\u00e1 decidido a escribir su propia historia al margen del silencio internacional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center\">~<\/h2>\n\n\n\n<p>Te puede interesar: <\/p>\n\n\n\n<ul><li><a href=\"la \u00faltima gran guerra europea.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Yugoslavia: la \u00faltima gran guerra <\/a><a href=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2020\/11\/14\/la-guerra-de-yugoslavia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">europea<\/a><a href=\"la \u00faltima gran guerra europea.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">. <\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Notas: <\/h2>\n\n\n\n<ul><li>(1) DALLAIRE, R. (2003), Shake hands with the Devil. The Failure of Humenity in Rwanda, New York, Estados Unidos, Carroll &amp; Graf Publishers Inc.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2>Bibliograf\u00eda:<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>KABAGEMA, E. (2005), Un pueblo descuartizado: Genocidio y masacres en Ruanda, L\u00e9rida, Espa\u00f1a. Milenio Publicaciones.<\/li><li>KAPUSCINSKI, R. (1998). \u00c9bano. Barcelona, Espa\u00f1a. Editorial Anagrama.<\/li><li>OLIVIERI, A Y LICITRA, K. (2011). La radio en Ruanda. Herramienta de genocidio y reconciliaci\u00f3n. Saarbr\u00fccken, Alemania. EAE.<\/li><li>RODR\u00cdGUEZ V\u00c1ZQUEZ, D. (2017). El genocidio de Ruanda: an\u00e1lisis de los factores que influyeron en el conflicto. Madrid, Espa\u00f1a. Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos. Disponible <a href=\"http:\/\/www.ieee.es\/Galerias\/fichero\/docs_opinion\/2017\/DIEEEO59-2017_Genocidio_Ruanda_DanielRguezVazquez.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aqu\u00ed <\/a>, consultado en 01\/2021.<\/li><li>ROYO ASPA, J. (2016). Los or\u00edgenes del conflicto en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo. Escola de Cultura de Pau. Barcelona, Espa\u00f1a. Disponible <a href=\"https:\/\/escolapau.uab.cat\/los-origenes-del-conflicto-en-republica-democratica-del-congo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aqu\u00ed<\/a>, consultado en 01\/2021.<\/li><li>Ruanda: una aproximaci\u00f3n al conflicto y su evoluci\u00f3n en el tiempo (s.f.). Madrid, Espa\u00f1a. Fundaci\u00f3n Sur. Disponible <a href=\"http:\/\/www.africafundacion.org\/africaI+D2009\/documentos\/Secaira_Ruanda_una_aproximacion_al_conflicto_y_su_evolucion_en_el_tiempo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aqu\u00ed<\/a>, consultado en 01\/2021.<\/li><li>SASLAVSKY, A. (2020). El papel de los medios en el Holocausto y el genocidio de Ruanda. Saarbr\u00fccken, Alemania. EAE.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El genocidio de Ruanda fue un acontecimiento surreal. 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Entre abril y julio de 1994, militares, grupos parapoliciales y civiles de la etnia hutu se dedicaron a asesinar de la manera m\u00e1s brutal a sus compatriotas de la etnia tutsi. 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