{"id":699,"date":"2021-03-06T19:46:31","date_gmt":"2021-03-06T22:46:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaenraizada.com\/?p=699"},"modified":"2021-03-06T20:23:57","modified_gmt":"2021-03-06T23:23:57","slug":"historia_del_ajedrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/","title":{"rendered":"Historia del ajedrez"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-right\">por Francine Riera<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1000\" height=\"538\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arabesajedrez.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-711\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arabesajedrez.jpg 1000w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arabesajedrez-300x161.jpg 300w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/arabesajedrez-768x413.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Octubre de 1876, casa del cubano Nicol\u00e1s Dom\u00ednguez Cowan. Con apenas siete a\u00f1os Andr\u00e9s Ludovico venci\u00f3 a Jos\u00e9 Marti en una partida de ajedrez. Marti con las negras, Ludovico blancas. Dio inicio con un gambito de dama. A\u00f1os despu\u00e9s, una miniserie con ese mismo nombre nos tendr\u00eda expectantes: \u00bfSer\u00e1 Beth capaz de quitarle el primer lugar al intimidante maestro Borgov? Si ya la viste, o en su defecto te spoilearon, conoc\u00e9s la respuesta. Ahora es el momento de responder nuevos interrogantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre me gust\u00f3 el ajedrez, y su reciente salto a la popularidad colectiva fue un reencuentro significativo. A mi entender es un juego que permite leer a las distintas personalidades expuestas al desaf\u00edo: la defensa priorizada y la tendencia a un control excesivo, la ausencia de perspectiva, la capacidad de previsi\u00f3n, la obsesi\u00f3n por atacar, la incapacidad de hacer sacrificios que aseguren el largo plazo\u2026toda debilidad humana en un mano a mano que dice mucho m\u00e1s de lo que parece. C\u00f3mo no va a hablar tambi\u00e9n de la historia, el espacio por definici\u00f3n en donde la interacci\u00f3n humana se pone en jaque.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quienes disfruten cada tanto una buena partida, sabr\u00e1n que las pautas que hoy conocemos tuvieron un gran nivel de variabilidad en la historia. Las reglas y las piezas sufrieron muchas modificaciones hasta ser lo que son hoy en d\u00eda. Pero otras caracter\u00edsticas definitorias permanecen inalterables: la batalla de bandos y la falta absoluta del azar. La historia, por m\u00e1s que nos guste ejercer la confianza ciega en la conducci\u00f3n del universo, es una mezcla inc\u00f3moda entre la acci\u00f3n medida y lo indeterminado eligiendo hasta qu\u00e9 punto permitir su desenlace.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa angustiante realidad que da\u00f1a nuestro complejo de superhombres, radica la magia del ajedrez: si perd\u00e9s, es 100% tu culpa. Y adem\u00e1s, en un terreno absolutamente incierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Supon\u00e9 que est\u00e1s jugando con blancas (el color que siempre empieza). Esa primera movida tiene 20 variables posibles. Las negras pueden a su vez, responder con 20 opciones. En la siguiente jugada, las posiciones a elegir son 400. Tras haber efectuado ambos sujetos dos jugadas, las posiciones posibles son 72.084. Hay opciones para rato.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los motivos que me llevaron a escribir este art\u00edculo es la cantidad absurda de datazos que permite contar, \u00fatiles en alguna cena familiar donde te enfrentes al cl\u00e1sico silencio inc\u00f3modo. En el a\u00f1o 2009, el maestro iran\u00ed Morteza Mahjoob se enfrent\u00f3 a 500 oponentes en una simult\u00e1nea (un jugador contra todos, b\u00e1sicamente). Sum\u00f3 397 victorias despu\u00e9s de 18 horas de juego. Y por supuesto, bati\u00f3 un Guiness.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de contar con an\u00e9cdotas de cifras exorbitantes y de ser practicado desde tiempos remotos, los estudios al respecto son relativamente escasos en relaci\u00f3n a otras disciplinas l\u00fadicas o deportivas. Se estima que a lo largo de la historia se escribieron aproximadamente 50 mil libros sobre ajedrez: m\u00e1s que del resto de juegos y deportes juntos. Pese a esto, la inc\u00f3gnita sigue vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay distintas teor\u00edas sobre su origen. Existe, por ejemplo, un papiro encontrado en el palacio del segundo Rams\u00e9s que parece representar al fara\u00f3n jugando al ajedrez, lo cual coincide con la afirmaci\u00f3n de Plat\u00f3n sobre un origen egipcio. Hay pruebas tambi\u00e9n de que los griegos practicaban un juego de mesa de car\u00e1cter b\u00e9lico durante la Guerra de Troya.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras teor\u00edas lo sit\u00faan en la Mesopotamia, a partir del hallazgo de piezas de barro cocido que parecer\u00edan ser de ajedrez. Como mucha gente que lee historia sabr\u00e1, a veces leemos diez tomos de informaci\u00f3n en letra min\u00fascula para que la conclusi\u00f3n sea \u201cyyy\u2026mir\u00e1, la verdad que ni idea\u201d, tal como esas temporadas que te dejan esperando con el \u201cContinuar\u00e1 en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo\u201d. As\u00ed es un poco la historiograf\u00eda, aunque si algo nos ense\u00f1a el ajedrez, es que la etapa de indeterminaci\u00f3n, de variables que no entran en los dedos, es divertida y necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El mayor consenso es que el ajedrez naci\u00f3 en Asia, en el noroeste de la India, a partir del juego de nombre <em>chaturanga<\/em>, aproximadamente en el a\u00f1o 200 a.C, para alcanzar Europa Occidental y Rusia en el s. XII. El nombre proviene del s\u00e1nscrito: chatur es cuatro, y anga \u201cparte\u201d. Es decir, cuatro partes. Estas simbolizaban las cuatro divisiones del ej\u00e9rcito indio: infanter\u00eda, caballer\u00eda, elefantes y carros. Participaban cuatro jugadores, se usaba dado y el tablero ten\u00eda 64 casillas. Bastante lejano a lo que conocemos en la actualidad. Adem\u00e1s, el objetivo no consist\u00eda en hacer jaque mate, sino en eliminar la mayor cantidad de piezas enemigas, por lo que cada una ten\u00eda un valor determinado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"242\" height=\"238\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-701\"\/><figcaption>Derivaci\u00f3n de ajedrez de a 4, del chaturanga<br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Bajo el reinado de Sas\u00e1nida Khosrau I Anushirwan (531 &#8211; 579), el juego fue entrando en contacto con otras regiones a trav\u00e9s de las rutas de comercio del noroeste de la India hasta alcanzar lo que hoy conocemos como Ir\u00e1n. All\u00ed cambiaron sus caracter\u00edsticas y fue adaptado al shatrang. Tom\u00f3 ese nombre cuando los \u00e1rabes invadieron Persia, a partir del a\u00f1o 634.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento m\u00e1s antiguo que informa de la presencia del ajedrez en la Europa cristiana es el testamento de Ermengol I de Urgell, fechado en el a\u00f1o 1007. Aun as\u00ed, las referencias escritas al ajedrez en el resto del Occidente cristiano no suelen ser tan tempranas.<\/p>\n\n\n\n<p>El contacto con la Europa cristiana se concret\u00f3 en la proximidad de la frontera de al-Anda-lus y en las relaciones entre las \u00e9lites del norte y la aristocracia meridional \u00e1rabe y bereber. Las piezas en general eran intercambidas de forma amistosa en contextos comerciales, e incluso como regalos diplom\u00e1ticos. En las tierras de frontera se ten\u00eda mucho aprecio por el lujo musulm\u00e1n, por lo que la nobleza feudal cristiana buscaba adquirir y reproducir sus producciones.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"308\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/2-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-702\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/2-1.png 500w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/2-1-300x185.png 300w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption>Distribuci\u00f3n del ajedrez desde su origen en la India<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A principios del s. VII, sobre todo con la conquista de Espa\u00f1a en el a\u00f1o 711, lleg\u00f3 a pa\u00edses mediterr\u00e1neos a trav\u00e9s de las campa\u00f1as de \u00e1rabes y vikingos. En ese per\u00edodo tuvo muchos cambios. Comenz\u00f3 a ser de 2 jugadores, y las piezas tomaron los roles actuales, con excepci\u00f3n de la dama y el alfil, que reci\u00e9n ser\u00edan como las fichas modernas en 1475. En vez de la dama, se usaba el fers (visir, consejero del rey), que pod\u00eda mover solo un cuadro por jugada en diagonal. El alfil era un elefante que saltaba en diagonal dos casillas. El pe\u00f3n (baidag) todav\u00eda no pod\u00eda avanzar dos casillas en el primer movimiento, posible desde 1300.<\/p>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n de la dama es fundamental y marca el comienzo del ajedrez moderno. La reina fue creada en Valencia hacia el 1475, inspirada en la reina Isabel la Cat\u00f3lica. Su rol podr\u00eda estar basado en el poder de las reinas en la Alta Edad Media, e incluso hay autores que vinculan el peso de ellas en el pasaje a la relevancia de la reina en el ajedrez como tambi\u00e9n en la creaci\u00f3n del juego de damas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Edad Media, fue popular sobre todo entre los caballeros. Se inclu\u00eda de hecho dentro de las habilidades que deb\u00edan poseer, entre otras como cabalgar, tocar el la\u00fad, el tiro con arco, etc. <\/p>\n\n\n\n<p>Todos los cambios fueron destinados a convertirlo en un juego m\u00e1s din\u00e1mico. Por ejemplo, cuando 1490 se permiti\u00f3 comer al paso, y con la incorporaci\u00f3n del enroque desde 1555, primero como dos jugadas separadas y despu\u00e9s como una \u00fanica desde el 1600.<\/p>\n\n\n\n<p>En un principio era un juego de maniobras muy lento, en el que las partidas duraban varios d\u00edas. Las competencias comenzaron a organizarse como tradici\u00f3n desde el s. XVI, y el primer campeonato oficial a nivel mundial fue en 1886.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que otros campos intelectuales, tuvo su apogeo en el s. XVI con el florecimiento cultural del Renacimiento, difundi\u00e9ndose una gran cantidad de literatura y manuales al respecto. Las m\u00e1s numerosas son las de an\u00e1lisis t\u00e9cnico. Resurgi\u00f3 en Madrid y Barcelona a fines de los 30 del s XVIII, con reuniones de ajedrecistas y c\u00edrculos que se juntaban en clubes como el Caf\u00e9 Levante.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el s. XVIII el inter\u00e9s por el ajedrez fue cada vez m\u00e1s creciente, con Francia e Inglaterra a la cabeza, desde donde se influenci\u00f3 a Espa\u00f1a. En el s. XX, con la Revoluci\u00f3n Industrial, la capacidad de difusi\u00f3n se increment\u00f3, rompiendo con los sectores puramente elitistas para tomar un car\u00e1cter m\u00e1s popular. La imprenta claramente ayud\u00f3 mucho, al disminuir el valor de los textos tanto te\u00f3ricos como literarios al respecto, promoviendo la cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando vi Gambito de Dama, una de las primeras preguntas que se me ocurrieron fue si efectivamente los rusos eran esos gigantes invencibles y m\u00edticos en el tablero. No hay mayor fetiche en la investigaci\u00f3n que contrastar la realidad con la ficci\u00f3n y encontrar esas similitudes que te invitan a vivir desde tu sill\u00f3n algo ligeramente m\u00e1s certero.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, Rusia tuvo una vinculaci\u00f3n muy importante con el ajedrez. El zarismo lo reconoci\u00f3 y le dio apoyo, al igual que la URSS. La Federaci\u00f3n Sovi\u00e9tica de ajedrez tuvo mucho peso, y durante este periodo la Rusia socialista se consagr\u00f3 como campeona del mundo: el ajedrez era un sello sovi\u00e9tico. Esto nos devuelve a la serie que nos trajo ac\u00e1: en 1972 durante la Guerra Fr\u00eda, Bobby Fischer consigui\u00f3 arrebatarle el primer lugar a Spassky en Reikiavik.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue probablemente el match con m\u00e1s difusi\u00f3n medi\u00e1tica de la historia. Los motivos son m\u00e1s que evidentes: insisto, Guerra Fr\u00eda, un estadounidense contra un ruso, rivales desde las escalas m\u00e1s trascendentes de la globalidad hasta en la minuciosa carrera de casillas. Las batallas son tambi\u00e9n simb\u00f3licas, unos cuantos goles pueden instalar supremac\u00edas, y que Gambito de Dama haya elegido situarse en ese escenario da cuenta de ello. Despu\u00e9s de todo, las miradas que chorrean poder tant\u00e9andose de reojo y al borde de inhalar de la respiraci\u00f3n ajena, contrapuestos en su lapidaria lucha solitaria t\u00e1ctica pero genuinamente masiva en el compromiso que ejerce sobre cada sector del tablero dan que pensar\u2026Met\u00e1fora para robar por 20 a\u00f1os, m\u00ednimo.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1924 se fund\u00f3 la asociaci\u00f3n mundial de ajedrez: la FIDE, ente regulador hasta la fecha. Por otro lado, los campeonatos no son el \u00fanico formato en que pudo darse el juego en la historia y la actualidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Existe por un lado la simult\u00e1nea, que nombre anteriormente, donde un mismo jugador enfrenta a m\u00faltiples oponentes, lo cual permite que jugadores principiantes logren enfrentarse a un gran maestro. Su origen se relaciona al franc\u00e9s Francoise Andr\u00e9 Danican Philidor, quien en 1749 jug\u00f3 simult\u00e1neas a la ciega (como si ya no fuera dif\u00edcil competir con varias personas al mismo tiempo). El gran maestro argentino, Miguel Najdor, en 1941 en Rosario particip\u00f3 de una simult\u00e1nea contra 41 tableros, rompiendo el record. El 29 de abril de 2002 se realiz\u00f3 en la ciudad del Ch\u00e9, en la plaza que lleva su nombre, con 13 000 tableros la simult\u00e1nea m\u00e1s grande del mundo, constituyendo un r\u00e9cord mundial en Guinness.<\/p>\n\n\n\n<p>Un momento clave para la formaci\u00f3n del ajedrez moderno, fue bajo el reinado del Rey Alfonso X, rey de Castilla, Le\u00f3n y Galicia entre 1251 y 1283. Conocido como el Rey Sabio fue quien bautiz\u00f3 al ajedrez con su nombre. Escribi\u00f3 un tratado para ense\u00f1ar sus reglas y encarg\u00f3 el libro de ajedrez m\u00e1s antiguo que conocemos, dentro del c\u00f3dice de Libro de juegos de ajedrez, dados y tablas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"340\" height=\"198\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-703\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3-1.png 340w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3-1-300x175.png 300w\" sizes=\"(max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><figcaption>Ilustraci\u00f3n del libro de Alfonso X<br>Fuente: Santoro, Osmar Daniel (2010), \u201c\u00bfEs el ajedrez un deporte?&#8221;<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>No solo ten\u00eda reglas, sino que mostraba 103 problemas. Cada uno de ellos llevaba una ilustraci\u00f3n junto a una descripci\u00f3n de la resoluci\u00f3n. Es destacable c\u00f3mo aparec\u00edan retratados distintos sujetos sociales: los musulmanes llevaban barba y turbantes, los jud\u00edos ten\u00edan nariz aguile\u00f1a, etc. Las mujeres aparec\u00edan jugando, aunque la pr\u00e1ctica femenina masiva fue por motivos evidentes m\u00e1s tard\u00eda, a fines del s. XIX.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"448\" height=\"281\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/4-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-704\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/4-1.png 448w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/4-1-300x188.png 300w\" sizes=\"(max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><figcaption>Libro del ajedrez, dados y tablas<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En el texto, adem\u00e1s, Alfonso X se posicion\u00f3 sobre la valoraci\u00f3n que Dios hac\u00eda del juego. Hay que tener en cuenta que en el s. XI una bula papal hab\u00eda prohibido la pr\u00e1ctica de este juego por considerarlo demon\u00edaco. Frente a eso, el rey eligi\u00f3 el camino de la pol\u00e9mica: aleg\u00f3 que Dios quer\u00eda que los hombres se divirtieran con los juegos, para compensar el trabajo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Del libro se deduce la variedad de tableros que exist\u00edan. Raramente eran de madera, y en general estaban hechos de tela, f\u00e1cil de guardar y transportar. En muchos casos tambi\u00e9n se dibujaba en la arena, usando piedras como piezas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"452\" height=\"287\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/5-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-705\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/5-1.png 452w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/5-1-300x190.png 300w\" sizes=\"(max-width: 452px) 100vw, 452px\" \/><figcaption>Libro del ajedrez, dados y tablas<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A partir de este manuscrito se extendi\u00f3 la costumbre de usar casillas en blanco y negro, antes todas de un mismo color. Esto dio pie a las met\u00e1foras literarias y morales con la oposici\u00f3n entre ambos colores en representaci\u00f3n del d\u00eda y la noche, la vida y la muerte, etc.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"453\" height=\"237\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-706\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/6.png 453w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/6-300x157.png 300w\" sizes=\"(max-width: 453px) 100vw, 453px\" \/><figcaption>Libro del ajedrez, dados y tablas<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El libro enuncia tambi\u00e9n modificaciones que se hicieron bajo su reinado. Por ejemplo, la torre, en su origen hind\u00fa era un carro de combate. Los persas la llamaron Rukh, y evolucion\u00f3 hasta el castellano Roque. El alfil era una pieza mucho menos poderosa en la Edad Media, ya que, aunque pod\u00eda saltar sobre sus piezas y las del enemigo s\u00f3lo ten\u00eda acceso a 8 casillas, pues pod\u00eda ir tan solo hasta la tercera casilla en diagonal. Otra novedad fue que los peones pudieran moverse dos casillas en la primera jugada, aportando nuevamente mayor dinamismo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"437\" height=\"308\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-707\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/7.png 437w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/7-300x211.png 300w\" sizes=\"(max-width: 437px) 100vw, 437px\" \/><figcaption>Piezas de ajedrez por Alfonso X<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>M\u00e1s cambios respecto a las reglas \u00e1rabes fueron respecto a la prohibici\u00f3n isl\u00e1mica de representar im\u00e1genes, motivo por el que usaban piezas con formas geom\u00e9tricas, a veces dif\u00edciles de distinguir entre s\u00ed. Alfonso X incorpor\u00f3 las piezas descriptivas que se acercan a las que hoy conocemos. Sobre otras diferencias culturales, la tradici\u00f3n \u00e1rabe usaba los mansubat, posiciones tomadas de partidas reales de grandes jugadores. La diferencia con Europa Occidental fue que mientras que los primeros priorizaban el valor est\u00e9tico y bello, los europeos les dieron un sentido m\u00e1s pr\u00e1ctico para ganar tiempo y anteponer una victoria en la menor cantidad de jugadas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"451\" height=\"364\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-708\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/9.png 451w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/9-300x242.png 300w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/9-100x80.png 100w\" sizes=\"(max-width: 451px) 100vw, 451px\" \/><figcaption>Ajedrez de los cuatro tiempos. La lucha representa la batalla de las cuatro estaciones y los cuatro elementos. Cada jugador contaba con un rey, una torre, un caballo, un alfil y cuatro peones<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Como pudimos ver, las modificaciones en el ajedrez no solo fueron una avanzada hacia mejoras pragm\u00e1ticas para que fuera m\u00e1s din\u00e1mico y por ende popular. En esa concepci\u00f3n hubo tambi\u00e9n una contraposici\u00f3n cultural que nos habla de modos de entender no solo el juego, sino tambi\u00e9n la vida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"574\" height=\"365\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-709\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/11.jpg 574w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/11-300x191.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 574px) 100vw, 574px\" \/><figcaption>Partida viviente entre Steiner y Capablanca en 1933, en Los \u00c1ngeles.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuevos debates aparecer\u00edan siglos despu\u00e9s, cuando se crearan los aut\u00f3matas. Estas m\u00e1quinas fueron dise\u00f1adas para vencer algor\u00edtmicamente hasta a los jugadores m\u00e1s experimentados. El primero fue construido por Wolfgang von Kempelen en 1769. Era una cabina de madera de un metro veinte de largo y 90 cm de alto con un maniqu\u00ed encima, vestido con t\u00fanica y turbante. Dentro se escond\u00eda una persona jugando, que derrot\u00f3 en una gira por Europa durante la d\u00e9cada de 1780 a Napole\u00f3n Bonaparte y Benjamin Franklin (s\u00ed, me gustan las an\u00e9cdotas de famosos perdiendo al ajedrez).<br>En 1912 se cre\u00f3 El Ajedrecista. A trav\u00e9s de electroimanes bajo el tablero, pod\u00eda jugar sin intervenci\u00f3n humana, aunque no era muy preciso, como s\u00ed lograr\u00eda la primera computadora destinada a ello: Belle, dise\u00f1ada en los Laboratorios Bell, de Nueva Jersey en 1973.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"400\" height=\"361\" src=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-710\" srcset=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/12.png 400w, https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/12-300x271.png 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption>&#8220;El turco&#8221;, primer \u201cautomata\u201d que escondia a un jugador en su interior.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En 1997, en Nueva York, el campe\u00f3n del mundo Garry Kasparov perdi\u00f3 ante un ordenador de IBM llamado Deep Blue. El humano derrotado por su propia creaci\u00f3n, y el miedo que de ah\u00ed emana hacia la tecnolog\u00eda, fue un punto de inflexi\u00f3n para la historia del ajedrez. Por suerte, lejos de ser un limitante, las computadoras permitieron, por el peque\u00f1o costo de destruir un par de egos, que hoy en d\u00eda con un solo click podamos disfrutar de una partida.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda seguir desarrollando al respecto, reparando en el desarrollo del juego en cada pa\u00eds, en las incorporaciones m\u00e1s recientes, en las controversias, e infinidad de puntos m\u00e1s. Pero por ahora, prefiero pedir tablas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">~<\/p>\n\n\n\n<p>Te puede interesar: <a href=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2020\/11\/07\/viajaron-los-incas-por-oceania\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00bfViajaron los Incas por Ocean\u00eda?<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2>Bibliograf\u00eda:<\/h2>\n\n\n\n<ul><li>Alcaide Nottet, Rafael (2011), \u201cColecci\u00f3n de juegos de todo el mundo. El ajedrez\u201d. Museo del Juego. <a href=\"http:\/\/museodeljuego.org\/wp-content\/uploads\/contenidos_0000001306_docu1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online<\/a><\/li><li>Bamford, Heather (2009), \u201cEl ajedrez, juego de espacio, personajes y alteridad: nuevas ideas respecto a las im\u00e1genes del libro de ajedrez alfons\u00ed\u201d. Emblemata. Vol. 15, pp. 15-28. <a href=\"https:\/\/ifc.dpz.es\/recursos\/publicaciones\/29\/55\/02bamford.pdf\">Leer online <\/a>. <\/li><li>Bohigas, Luis (2016), \u201cMedio siglo de ajedrez\u201d. Folia Human\u00edstica, Revista de Salud, ciencias sociales y humanidades N\u00ba 4, pp. 59-69. <a href=\"https:\/\/revista.proeditio.com\/foliahumanistica\/article\/view\/1191\/1934\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online<\/a><\/li><li>Bordons Alba, C\u00e9sar (2007), \u201cEl ajedrez, juego de reyes\u201d. Alcanate: revista de estudios alfons\u00edes. Vol. V, pp. 191-263<\/li><li>Bras\u00f3 Rius, Jordi (2016), \u201cLos inicios de la mujer en la pr\u00e1ctica del ajedrez en Espa\u00f1a (1922-1935)\u201d. Investigaciones Feministas. Vol. 7 N\u00fam. 2, pp. 331-355. <a href=\"https:\/\/core.ac.uk\/download\/pdf\/206300726.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online <\/a><\/li><li>Bras\u00f3 Rius, Jordi (2013), \u201cInicios del ajedrez en la prensa y en las publicaciones deportivas en Espa\u00f1a (1861-1915)\u201d. Recorde: Revista de Hist\u00f3ria do Esporte. Vol. 7, n\u00b01, pp. 1-34. <a href=\"https:\/\/revistas.ufrj.br\/index.php\/Recorde\/article\/view\/1238\/1170\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online <\/a><\/li><li>Bras\u00f3 Rius, Jordi (2018), \u201cLos libros de ajedrez en Espa\u00f1a (c. 1770-1899): bibliograf\u00eda hist\u00f3rica\u201d. Investigaci\u00f3n Bibliotecol\u00f3gica. Vol. 32, N\u00fam. 75, pp. 47-67. <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/pdf\/ib\/v32n75\/2448-8321-ib-32-75-47.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online<\/a><\/li><li>Bras\u00f3 Rius, Jordi (2016), \u201cLas primeras revistas de ajedrez en Espa\u00f1a. Estudio de los contenidos de tres revistas (1862-1930)\u201d. Recorde: Revista de Hist\u00f3ria do Esporte.Vol. 9. N\u00b0 2, pp. 1-19. <a href=\"https:\/\/revistas.ufrj.br\/index.php\/Recorde\/article\/view\/5314\/3900\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online.<\/a> <\/li><li>Bras\u00f3 Rius, Jordi (2016), \u201cLos libros de ajedrez en Espa\u00f1a (1900-1939): repertorio bibliogr\u00e1fico y estudio bibliom\u00e9trico\u201d. Anales de Documentaci\u00f3n. Vol. 19, n\u00b0\u00b01, pp. 1-17.<br><a href=\"https:\/\/revistas.um.es\/analesdoc\/article\/view\/247821\/190911\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online<\/a><\/li><li>Castillo, Abelardo (1989), \u201cEl ajedrez\u201d. Cuadernos Hispanoamericanos. N\u00fam. 469-470, pp. 147-154.<a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/el-ajedrez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> Leer online<\/a><\/li><li>Chaves Fern\u00e1ndez, Max, Murillo Tsijli, Alexis y Murillo Tsijli, Manuel (2015), \u201cUn Mosaico de Ajedrez\u201d. Revista Digital: Matem\u00e1tica, Educaci\u00f3n E Internet. Vol. 2. <a href=\"https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/matematica\/article\/view\/2158\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online<\/a><\/li><li>Duran-Porta, Joan (2017), \u201cNuevos datos sobre la temprana difusi\u00f3n del ajedrez en los Pirineos, y una reflexi\u00f3n sobre las piezas de Ager\u201d. Espacio, tiempo y forma. Serie VII. Historia del Arte (n\u00b0 \u00c9poca), pp. 171-187. <a href=\"http:\/\/revistas.uned.es\/index.php\/ETFVII\/article\/view\/17103\/16512\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online<\/a><\/li><li>Escourido, Juan (2010), \u201cFr. Paulino de San Bartolom\u00e9 y los or\u00edgenes del ajedrez: el ms. 6414 de la Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a\u201d. Manuscrt.Cao. Vol. 8.<\/li><li>Garc\u00eda Camejo, Gonzalo (2010), \u201cAjedrez en Cuba, desde C\u00e9spedes a Fidel (Segunda parte): Jos\u00e9 Marti y su pasi\u00f3n por el ajedrez\u201d. OLIMPIA. Revista de la Facultad de Cultura F\u00edsica de Granma. Vol. VII, pp. 80-86.<\/li><li>Santoro, Osmar Daniel (2010), \u201c\u00bfEs el ajedrez un deporte?. ISDe Sports Magazine \u2013 Revista de entrenamiento. Vol II, n\u00b0 7 . <a href=\"http:\/\/www.isde.com.ar\/ojs\/index.php\/isdesportsmagazine\/article\/viewFile\/38\/48\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leer online <\/a><\/li><li>Yera Tamayo, Norlys R. y Socarras P\u00e9rez, Yaritza (2011), \u201cLa simult\u00e1nea como actividad l\u00fadica para el desarrollo del ajedrez\u201d. OLIMPIA. Revista de la Facultad de Cultura F\u00edsica de Granma. Vol. VIII, N\u00b0 28, pp. 98-104.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar de contar con an\u00e9cdotas de cifras exorbitantes y de ser practicado desde tiempos remotos, los estudios respecto al ajedrezson relativamente escasos en relaci\u00f3n a otras disciplinas l\u00fadicas o deportivas. Se estima que a lo largo de la historia se escribieron aproximadamente 50 mil libros sobre ajedrez: m\u00e1s que del resto de juegos y deportes juntos. Pese a esto, la inc\u00f3gnita sigue vigente.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":713,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[107,18,108],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v19.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Historia del ajedrez - Revista Enraizada<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"En este art\u00edculo, Francine Riera nos cuenta la historia de uno de los juegos m\u00e1s brillantes de la humanidad: el ajedrez.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Historia del ajedrez - Revista Enraizada\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En este art\u00edculo, Francine Riera nos cuenta la historia de uno de los juegos m\u00e1s brillantes de la humanidad: el ajedrez.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Enraizada\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/enraizada.historia\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-03-06T22:46:31+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-03-06T23:23:57+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Falta-muy-poco-13-1.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Enraizada\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Enraizada\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"16 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#organization\",\"name\":\"Revista Enraizada\",\"url\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/\",\"sameAs\":[\"https:\/\/www.instagram.com\/revista.enraizada\/\",\"https:\/\/www.facebook.com\/enraizada.historia\"],\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Logo-oficial.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Logo-oficial.jpg\",\"width\":1043,\"height\":896,\"caption\":\"Revista Enraizada\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/\",\"name\":\"Revista Enraizada\",\"description\":\"Historia y cosas.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es-AR\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/\",\"url\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/\",\"name\":\"Historia del ajedrez - Revista Enraizada\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#website\"},\"datePublished\":\"2021-03-06T22:46:31+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-06T23:23:57+00:00\",\"description\":\"En este art\u00edculo, Francine Riera nos cuenta la historia de uno de los juegos m\u00e1s brillantes de la humanidad: el ajedrez.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-AR\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Historia del ajedrez\"}]},{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/\"},\"author\":{\"name\":\"Enraizada\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/person\/958fbbce23c17ef55c6f7489ba3bbd18\"},\"headline\":\"Historia del ajedrez\",\"datePublished\":\"2021-03-06T22:46:31+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-06T23:23:57+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/\"},\"wordCount\":3313,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#organization\"},\"keywords\":[\"Ajedrez\",\"Medieval\",\"Mundo \u00e1rabe\"],\"articleSection\":[\"Art\u00edculos\"],\"inLanguage\":\"es-AR\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/person\/958fbbce23c17ef55c6f7489ba3bbd18\",\"name\":\"Enraizada\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c11081acb1227905549742c15d64e537?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c11081acb1227905549742c15d64e537?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Enraizada\"},\"sameAs\":[\"http:\/\/revistaenraizada.com\"],\"url\":\"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/author\/du12ecbyje\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Historia del ajedrez - Revista Enraizada","description":"En este art\u00edculo, Francine Riera nos cuenta la historia de uno de los juegos m\u00e1s brillantes de la humanidad: el ajedrez.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Historia del ajedrez - Revista Enraizada","og_description":"En este art\u00edculo, Francine Riera nos cuenta la historia de uno de los juegos m\u00e1s brillantes de la humanidad: el ajedrez.","og_url":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/","og_site_name":"Revista Enraizada","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/enraizada.historia","article_published_time":"2021-03-06T22:46:31+00:00","article_modified_time":"2021-03-06T23:23:57+00:00","og_image":[{"width":800,"height":600,"url":"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Falta-muy-poco-13-1.png","type":"image\/png"}],"author":"Enraizada","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Enraizada","Tiempo de lectura":"16 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#organization","name":"Revista Enraizada","url":"https:\/\/revistaenraizada.com\/","sameAs":["https:\/\/www.instagram.com\/revista.enraizada\/","https:\/\/www.facebook.com\/enraizada.historia"],"logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Logo-oficial.jpg","contentUrl":"https:\/\/revistaenraizada.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Logo-oficial.jpg","width":1043,"height":896,"caption":"Revista Enraizada"},"image":{"@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#website","url":"https:\/\/revistaenraizada.com\/","name":"Revista Enraizada","description":"Historia y cosas.","publisher":{"@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/revistaenraizada.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es-AR"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/","url":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/","name":"Historia del ajedrez - Revista Enraizada","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#website"},"datePublished":"2021-03-06T22:46:31+00:00","dateModified":"2021-03-06T23:23:57+00:00","description":"En este art\u00edculo, Francine Riera nos cuenta la historia de uno de los juegos m\u00e1s brillantes de la humanidad: el ajedrez.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-AR","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/revistaenraizada.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Historia del ajedrez"}]},{"@type":"Article","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/"},"author":{"name":"Enraizada","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/person\/958fbbce23c17ef55c6f7489ba3bbd18"},"headline":"Historia del ajedrez","datePublished":"2021-03-06T22:46:31+00:00","dateModified":"2021-03-06T23:23:57+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/"},"wordCount":3313,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#organization"},"keywords":["Ajedrez","Medieval","Mundo \u00e1rabe"],"articleSection":["Art\u00edculos"],"inLanguage":"es-AR","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/2021\/03\/06\/historia_del_ajedrez\/#respond"]}]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/person\/958fbbce23c17ef55c6f7489ba3bbd18","name":"Enraizada","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"https:\/\/revistaenraizada.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c11081acb1227905549742c15d64e537?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c11081acb1227905549742c15d64e537?s=96&d=mm&r=g","caption":"Enraizada"},"sameAs":["http:\/\/revistaenraizada.com"],"url":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/author\/du12ecbyje\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/699"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=699"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/699\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":714,"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/699\/revisions\/714"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=699"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=699"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaenraizada.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=699"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}