Vicenta (2020)

Por Martín Bericat

Vicenta (2020) es un documental argentino que cuenta una historia tan difícil como necesaria. Hablamos de Vicenta, cuya hija Laura quedó embarazada producto de una violación intrafamiliar en el año 2006, y requirió que el Estado le garantice el acceso a una interrupción segura. Su caso llegó al hospital, de ahí a la justicia, de ahí a la prensa y de ahí a las pantallas de todos los hogares del país. El escándalo, por supuesto, fue inevitable.

La ley garantiza que Laura pudiera acceder a la interrupción del embarazo por su discapacidad. Mujer idiota, retraso madurativo severo, afirman los papeles en letras que Vicenta no entiende ni necesita entender. Ella ya sabe que Laura crece, pero no crece.

Vicenta viaja entonces a la ciudad de La Plata para gestionar la atención médica de Laura. A priori, los médicos se lo garantizan… pero la justicia interviene. Se había puesto ya en marcha la enorme maquinaria burocrática judicial y administrativa, una gran Hidra de infinitas cabezas que se mueve a su propio ritmo: en el tiempo de las cosas. Bien lejos de Laura y su embarazo, en el tiempo de los cuerpos.

Pero allí donde el Estado dejó un vacío, hubo gente: la historia de Laura y Vicenta llegó a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, y por primera vez este organismo falló en contra del Estado argentino declarándolo culpable en el año 2011.

¿Cómo narrar el dolor? ¿Cómo narrar la lucha de Vicenta? La respuesta es totalmente novedosa: con muñecos de plastilina inmóviles, en un mundo hecho a mano, con la voz en off de Liliana Herrero.

Vicenta es sin duda una película como ninguna otra, nacida de la necesidad de contar y llevada a cabo con absoluto cuidado y detalle. Podría haber sido un documental con entrevistas y actores. O una película muda con muñecos de plastilina auto explicativos. Podría también, y en esto quiero poner mucho énfasis, ser un catálogo de golpes bajos y amarillismos crudos. Pero por suerte, no es nada de eso sino lo que es: una muestra de originalidad, poesía y solidez narrativa.

Durante años, Darío Doria y Mariana Ardanaz construyeron a mano una maqueta de donde hacer emerger la historia que necesitaban contar. Armaron así un pequeño mundo de plastilina para narrar lo que no puede ser narrado: el dolor de una madre a cuya hija se le niega un derecho. Cada detalle fue revisado, moldeando la plastilina para crear paredes, muebles, libritos, tazas, lapiceras, collares, cruces y faroles. El rodaje de esta película significó diez años de trabajo, que hoy culminan en un film que supera cualquier expectativa.

Todo lo que narrativamente se puede hacer con una maqueta, muñecos de plastilina y una cámara, se hizo en Vicenta. La voz en off no se limita a describirnos lo que sucede en pantalla, muy por el contrario, agrega una capa de significado y poesía a lo que hay: le habla a Vicenta, la (y nos) interpela constantemente, hilvanando las escenas desde un lugar profundamente humano.

¿Cómo narrar el dolor? ¿Cómo sino con muñecos inmóviles, inmersos en un complejo juego de luces bajo el relato de Liliana Herrero? ¿O no son siete rostros quietos de plastilina el resumen perfecto de la Corte Suprema de Justicia? ¿O no es un juzgado un universo infinito de pilas de papeles en permanente caos?

Quizás la pregunta más relevante que nos deja este torbellino de papeles y caras sea la pregunta por la justicia. ¿Hasta dónde puede un médico judicializar su relación con su paciente, aún en contra de una ley ya vigente? ¿Qué tanto puede interferir entre una madre analfabeta y su hija discapacitada? ¿A cuántas objeciones de conciencia tiene que exponerse un ciudadano para que la ley se cumpla?

“Vicenta” es un documental. Está obligado a expresar y promover una posición ante las cosas. El film toma partido en favor de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina. Lo hace desde la más incontestable de las sutilezas, contando una historia urgente en un momento crucial. Hoy el cine argentino es un poco más que antes del estreno de Vicenta, que ya se pudo ver fuera de competencia en el Festival Internacional de Mar del Plata y está disponible para ver online.

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Ficha técnica:

  • Dirección y montaje: Darío Doria
  • Narración: Liliana Herrero
  • Fotografía y arte: Darío Doria y Mariana Ardanaz
  • Producción: Felicitas Raffo, Pamela Livia Delgado, Virginia Croatto
  • Guión: Luis Camardella, Florencia Gattari, Darío Doria
  • Música: Ezequiel Menalled
  • Disponible en: https://play.cine.ar/INCAA/produccion/6875
Vicenta (2020) es una película brillante del cine argentino. ¿Cómo narrar el dolor con muñecos de plastilina? ¿Como contar la problemática del aborto con rostros inmóviles en un mundo hecho a mano? El tiempo de las cosas y el tiempo de los cuerpos a menudo disiden: y Vicenta nos cuenta un caso histórico en Argentina. Por Martín Bericat
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